Agamia

La agamia es un modelo relacional que propone vínculos sexoafectivos contrarios a la monogamia heteronormativa basados en la ética y no en el amor. Su principio básico es la eliminación de la relación gámica, origen del matrimonio como ejemplo máximo del concepto gámico instaurado hace siglos en nuestra sociedad. La agamia no pretende establecer modelos de relación, con lo cual su definición se basa en ser un modelo diferente y opuesto al monógamo y a cualquiera de sus alternativas.
Una persona ágama niega el concepto de género. Desde la agamia se propone la asunción personal de la indefinición de género. Al igual que no hay género, también cuestiona el sexo como lo hemos interpretado hasta ahora. Designificar el sexo es el objetivo de este modelo relacional y para ello convierte el sexo en erotismo, vaciándolo de deseo y de contenido y sobre todo liberándolo del amor. Igual pasa con el concepto de belleza al que relaciona con el concepto del bien: la belleza para la agamia es la búsqueda del bien, de su enaltecimiento a través del gusto. Para establecer este «gusto» ético y ágamo de lo que es bello se requiere poder leer en los cuerpos la belleza de una existencia, dejando de lado los cánones impuestos por el capitalismo patriarcal.